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Cómo cuidar tu vehículo y preservarlo como nuevo

Escrito por Mazda Ecuador | 11 julio, 2019

El auto es, al igual que nuestra casa o lugar de trabajo, un espacio que habitamos con frecuencia. Por ello requiere un mantenimiento constante para conservarlo en buenas condiciones. Sin embargo, la mayoría de los conductores olvida esta práctica. Seguir estos simples consejos te será de mucha ayuda para cuidarlo y preservarlo como nuevo.

 

Primeros Consejos

Para empezar se debe limpiar cualquier desorden en el interior del auto, éste puede ser una distracción además de peligroso, especialmente cuando la basura se encuentra cerca de los pedales.

No olvides sacar los artículos que se hayan acumulado en el baúl, estos pueden añadir peso y reducir el consumo eficiente del combustible.

  • Lávalo seguido:  

    Asegúrate de pulir la carrocería  cada vez que sea posible y aplicar una cera adecuada. Es muy importante lavar también el interior del vehículo, lo cual te ayudará a conservar el buen estado de los tapizados y las alfombras.  

  • Revisa los neumáticos:

    Asegúrate de mantener siempre la presión de aire adecuada para tu auto, según la recomendación del fabricante. Es muy importante revisar que estén  siempre en buen estado (sin un marcado desgaste, agujeros u otros daños) para evitar todo tipo de accidentes y mal rendimiento del auto en general.  

  • La iluminación:

    Las luces de tu auto te permiten ver a otros conductores, ser visto por conductores y peatones y, además, señalizar maniobras. Por eso, es importante controlar con frecuencia el buen funcionamiento de todas las luces y mantener su superficie limpia, evitando de esta manera todo tipo de accidentes e infracciones.

  • Controla los filtros:

    al menos una vez al año. 

  • Los frenos:

    Los frenos de tu vehículo deben mantenerse siempre en perfectas condiciones, no sólo para que tu auto mantenga la vida útil, sino porque constituye un elemento de seguridad fundamental. Es muy importante que este sistema sea revisado, al menos una vez al año, por especialistas.

  • Revisa la batería:

    Si la batería tiene varios años de uso es recomendable revisarla de forma frecuente, preferentemente en manos de un especialista. 

  • Alineado y balanceado:

    El balanceado es necesario para evitar las vibraciones en el volante y la alineación ayuda a que haya una dirección precisa y un desgaste parejo de la banda de rodamiento.  

  • Controla los amortiguadores:

    Ayudan a controlar el vehículo a altas velocidades y en situaciones de riesgo.
  • Chequea la pintura:

    Si encuentras daños menores en la pintura, cubre la pintura descascarada lo antes posible para evitar daños mayores.
  • Revisa los líquidos:

    El líquido de frenos y de transmisión se deben revisar una vez a la semana. 
  • Presta atención a la correa de distribución:

    siempre es conveniente seguir los consejos del fabricante porque si se rompe sin detectarse a tiempo puede ocasionar una avería en el motor. 

  • Sistema de escape y catalizadores:

    Los sistemas de escape tienen una doble misión en el cuidado del medio ambiente: reducen las emisiones contaminantes y el ruido de los gases al salir del motor. No se puede evitar su deterioro, debido a su dura tarea, sobre todo cuando se circula mucho por ciudades o sobre firmes irregulares. Notarás fugas o corrosiones por una falta de potencia del motor y por el incremento de consumo de lubricante. Para evitar dañarlo se aconseja evitar subirse a los cordones y calentar el vehículo manteniendo durante un par de minutos el auto en ralentí antes de iniciar la marcha.

 

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Control y cuidado del motor

El motor es el corazón de tu auto y si lo cuidas bien, estarás dándole más años de vida útil.

Renueva cables y bujías:

Los cables son los encargados de transmitir la electricidad hacia las bujías, además de ser los encargados de encender la mezcla entre aire y el combustible dentro de la cámara de combustión. Si observas desgaste en estos cables, probablemente el auto no encenderá, ya que impedirán el proceso de combustión. Por ello te aconsejamos renovar bujías junto a los cables y de esta forma permitirás que la electricidad se mueva sin problemas.

No acelerar y detener el auto constantemente:

Para el motor, no resulta saludable el experimentar constantes arranques, aceleración y paradas bruscas. Esto provoca un desgaste irreversible a corto plazo. Lo ideal es mantener una velocidad constante.

Reemplaza el filtro de combustible:

Este elemento se llena de impurezas y partículas. Su renovación es vital para que el combustible fluya limpio.

Pon atención a las luces del tablero:

Cada una de las luces representa una señal de alerta, por esa razón debes estar atento cuando éstas se activen. Las más importantes: las que indican presión de aceite y temperatura del motor.

Las bandas del motor:

Cada motor tiene un número de bandas. Revisa que tengan un aspecto saludable y no desgastado. Si llegan a romperse, provocan un grave daño al motor por lo que siempre debes monitorear estos elementos.

Recarga el tanque antes de que llegue al mínimo:

La gasolina posee sedimentos que, al estar el tanque al mínimo, el motor comienza a absorber y éstos terminan provocando un daño en su interior.

Revisa fugas y goteras:

Las filtraciones se deben principalmente a refrigerante y aceite. Surgen por mangueras viejas o fugas que impiden que existan niveles adecuados. Por eso, el motor va a sufrir desgaste y posibles daños.

Mantén el motor ventilado:

El filtro del aire, se encarga de la correcta ventilación, de retener insectos, polvo y partículas. Por ello, este elemento se debe renovar regularmente.

Chequea el sistema de enfriamiento:

Éste es sumamente relevante para evitar que se sobrecaliente el motor. Para ello debes cuidar el nivel del líquido refrigerante.

 

Recuerda que un auto cuidado, es un auto sano y seguro. Cuanta más atención puedas brindarle, mejor preservado se mantendrá en el tiempo. Evita todo aquello que pueda surgir de un mal mantenimiento y su valor se mantendrá en el tiempo.